miércoles, 3 de julio de 2013

Nueva Novela

Tal y como ya venía anunciando... ¡mi sexta novela ha visto la luz! Se encuentra registrada bajo el nombre de "El Cazador de la Lluvia" y está a la búsqueda de una oportunidad de ver la luz, pero, mientras el milagro ocurre, aquí os dejo un pequeño fragmento de su contenido para que podáis disfrutar un pedacito de lo que guarda. En concreto, es el final de una historia que desencadena el principio de aquella que se desarrolla en la obra...


¿Qué es la vida sino una sucesión de momentos entrelazados por miles de hilos, sin principio ni final? ¿Merece la pena que esos instantes, por banales y efímeros que sean, se cuenten y lancen al mundo para que alguien los recoja? ¿Podría enviar un grito mudo al infinito y alguien lo escucharía desde aquí, desde el paraíso de los nuevos hombres?
Nunca tuve respuesta a tales preguntas, pero las cuestiones en sí mismas fueron suficientes para que sacase de mi bolsillo aquel diario que había permanecido junto a mí como mi posesión más preciada desde el día en el que el cielo ardió en llamas y mi mundo se destruyó con su fuego. Con los dedos llenos de sangre por las heridas, usé mi propio dolor para plasmar con mis yemas ensangrentadas las palabras que estás leyendo ahora para que alguien pudiese entender por qué había llegado hasta aquí.

O no. Puede que fuera simplemente que necesitaba buscar una excusa para que mi conciencia no me martirizase en mis últimos momentos de vida. O puede ser que quisiese un perdón por parte de alguien, fuese quien fuese y estuviese donde estuviera.
Con pulso tembloroso, escribí mi primera frase. Y después la siguiente. Y todos los recuerdos de lo que había querido olvidar regresaron con más fuerza y vergüenza que nunca, recordándome que no fui un gran hombre cuya historia debiese perdurar, pero quizá sea el último que se acuerde de todo lo que dejamos atrás y que es preciso que recordemos para no repetir.
En estos momentos, mi enemigo está corriendo en pos de su salvación y sus sueños y yo estoy formando palabras con mi sangre, la cual no deja de brotar a borbotones desde los tres orificios abiertos en mi cuerpo. No sé si algún día llegará a cumplir su venganza de someter al mundo con sus conocimientos, ni sé si al final dará conmigo y será él quien lea estas palabras. Mi tiempo es limitado, el suficiente para recordar pero no el bastante como para imaginar un futuro que no existe para mí.
Ojalá no haya triunfado. Ojalá todo haya desaparecido y estemos  muertos, nutriendo una tierra quemada que nosotros mismos destruimos. La humanidad se merece desaparecer si su alternativa es subyugarse bajo la ambición de mi enemigo y sus ideas irrealizables; la humanidad merece desaparecer de cualquier forma por ser culpable de todo.
Los humanos sólo servimos para contar historias. Y, ahora, termina la mía...

Espero que os haya gustado ;)

2 comentarios:

  1. Pues tiene buena pinta. A ver si tiene suerte "tu niño" y consigue encontrar su hueco en el mundo editorial.

    ¡Besos!

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  2. Muchas gracias por tus buenos deseos, te informaré de lo que sea en cuanto tenga noticias (espero que no sea dentro de mucho, pero bueno, la paciencia es clave en este mundo).
    Un beso muy grande :)

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