lunes, 10 de junio de 2013

Carta a Lina

Mi querida Lina:
Desde la más sincera humildad y porque te aprecio de veras, escribo este manifiesto como un consejo que he aprendido de la peor forma posible con la esperanza de que halles algo de verdad en mis palabras. No son palabras desesperadas, ni tampoco sermones, Lina; son experiencias que desgrano para ti, para que tu existencia sea más sencilla de lo que ha sido la mía. No pienses mal: la vida es un regalo maravilloso... pero, como todo presente, puede romperse si juegas a estrellarlo contra el suelo.
Quiero decirte, querida mía, que hay mil cosas que pueden salir mal, hay mil personas que pueden salir y entrar, pero lo único que va a prevalecer eres tú misma y lo que pienses sobre ti. Tú eres la persona más importante de tu vida por mucho que creas que puedes anteponer a otros seres en un momento dado. Habrá quien te haga pensar que estás cometiendo errores o verdaderas atrocidades sin ser más que su opinión, y puedes escucharlos si quieres, pero quien finalmente vivirá con ello serás tú, por lo que debes hacer lo que consideres mejor para la convivencia con tu propia conciencia. También habrá buenos amigos que, aunque te equivoques, nunca te juzgarán; ellos son el ejemplo de lo que debes hacer. 
Con todo, Lina, si no existe nadie así, no te preocupes: alguien más sabio que yo dijo una vez que la soledad es la suerte de los espíritus excelentes.
Por desgracia, en esta sociedad las mujeres como tú tienen un rol muy definido, y si habláis sin tapujos y sobre todos los temas, sois descaradas, malhabladas y vulgares. Oh, Lina, las personas son capaces de escandalizarse con muy poco, y no esperan nunca que las peores palabras y las realidades más crudas y auténticas salgan de los perfectos labios carmesíes de una niña de rostro inocente. Te tacharán de cosas que no esperarás por creer firmemente en tus ideas, por defenderlas con argumentos sólidos y bien construidos, porque te dirán con la cabeza bien alta que las chiquillas como tú no deberían tener una verdad. Y, sobre todo, te repudiarán por ir en contra de sus intereses si decides actuar cómo tu conciencia te dicte.
Si todo esto te sucede, querida Lina, no eres tú la que está equivocada. Si has dicho palabras malsonantes, si has espetado a alguien lo que pensabas en ese momento, si no has fingido tu carácter por amoldarte a un grupo, si has actuado conforme a tus ideas sobre el bien y el mal, lo importante es que tú misma puedas vivir con ello. Si no queda atisbo de remordimiento en ti por mucho dolor que albergues, consuélate pensando que tener enemigos significa que estás haciendo las cosas bien.
En esta vida serán muchos los que querrán colocarte un corsé de ideas y que actúes conforme a éstas. Te chantajearán sin darse cuenta, colocando la amistad como moneda de cambio: ésos no son tus amigos si no comprenden que tu bienestar interior y tus ideales son más importantes. El amor no se entrega y se quita según los cambios de humor ni las apetencias, Lina. Tus verdaderas amistades no podrán dejar de sufrir viéndote engañada y con la lengua mordida, asumiendo una máscara que no va contigo porque han visto lo que hay bajo ésta, porque lo conocen y lo respetan.
Y Lina, si llega el momento en el que tu personalidad o tus ideas te llevan a estar sola, si haces lo que crees correcto y se alejan de ti para crearte dudas e intentar que te sientas mal, si te retiran la palabra o te vapulean por seguir tus convicciones y no dejarte meter en el saco de reprimida social, no debes preocuparte si has conseguido hacerte la mejor amiga de ti misma. Ella nunca va a dejar de perdonarte hagas lo que hagas, y puede hacerte mucha más compañía y darte mucha más paz que todo lo demás, pues su amistad es incondicional y por mucho que quieras huir de ella no te dejará flaquear.
Mi querida niña, yo he aprendido esto de la peor forma posible: quien más te quiere eres tú, de modo que escucha sólo tus recriminaciones y actúa conforme a tus ideas para tener limpia tu propia conciencia. Por mucho que el mundo parezca ir en tu contra, si estás en equilibrio con tu verdad habrás madurado como persona, lo cual sólo lo apreciará quien siga el mismo modelo de vida que tú. 
Eres la persona más importante de tu vida, tus ideas son el motor de tus sueños y tus sueños la prueba indestructible de que tienes un corazón maravilloso. No lo olvides, Lina, nunca dejes de escucharte a ti misma, nunca dejes morir la amistad contigo misma y nunca traiciones tus ideas.
Te quiere,
Lina.

2 comentarios:

  1. Sin palabras. Impresionante. Mi más sincero aplauso.

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  2. Viniendo de ti esto es más que un halago, es sencillamente un honor. Muchas gracias :)

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