domingo, 25 de septiembre de 2011

Esto va dirigido a una muy querida amiga...

Amiga de mi alma, aquí te veo ante mí una vez más. Nos conocemos desde hace muchos, muchísimos años y hoy es el día en el que toca dirigirte unas palabras.
He convivido contigo durante días y días, creando millones de anécdotas y de situaciones. He sido cómplice de tus pensamientos; he sentido tus emociones, ira, compasión, tristeza, alegría. Ambas nos hemos sonreído cuando sabíamos que nuestras metas se cumplían, y suspirábamos con amargura cuando se frustraban nuestras expectativas. Juntas, como una sola, siempre te he apoyado cuando los demás fallaban y nunca me he separado de ti. Y es verdad que se pueden querer a otras personas más, e incluso anteponerlas, pero siempre serás tú la primera de mi lista: tienes incontables defectos que me sacan de quicio, pero sé que tus virtudes son maravillosas y, la mayoría, solo yo las conozco.
Amiga, te veo y me emociono. Has llegado ya muy lejos, eres toda una mujer. Has sufrido como ninguna y has aguantado como una campeona: me enorgullezco de ti. Mira las cicatrices de tu alma y dime si no has sido fuerte, si no has sufrido en silencio y has sobrevivido. Y mira también las huellas de los momentos felices, porque han quedado como una marca de infinitas sonrisas en la comisura de tus labios. Todo eso, lo bueno y lo malo, te han hecho ser como yo te veo ahora.
A tus pies están los trozos de miles de sueños frustrados, millones de fragmentos de tu corazón resquebrajado por algún motivo: mi querida niña, eres una soñadora y una idealista, y el mundo es real y crudo. Nunca van a dejar de dañarte y de intentar atar tus alas. Pero intenta volar, mi buena amiga, porque tu imaginación y tu fortaleza es lo que más valoro de toda tu persona.
Te admiro por miles de razones, entre ella tu capacidad de sobreponerte, por alcanzar tus metas cuando te las propones y porque no albergas maldad en tus acciones, siempre buscando lo mejor para todos aunque salgas perjudicada con ello. No obstante, te odio por esperar de la gente aquello que fantaseas solo porque es lo que harías tú: siempre sales escaldada por tu ingenuidad, porque piensas que todos son como esperas que sean. Sí, pequeña, la gente no es como parece, dice o hace y te harán daño continuamente, sobre todo aquellos que más dicen quererte, pero te empeñas en ver la parte buena y seguir adelante con los imposibles a sabiendas de que nada saldrá como sueñas. ¡Cómo te gustan las causas perdidas...! ¡Qué masoquista...!
Por último, te deseo lo mejor. Te veo aquí ante mí, tan mayor, después de tantas cosas vividas, y me emociono. Solo espero que con el tiempo los demás puedan llegar a verte como yo te veo y que realmente encuentres lo que te mereces, que no dejes de cumplir sueños para proponerte otros y que nadie se atreva a borrar la sonrisa de tu cara.
Amiga, a ti que veo en el espejo, a esa que llaman mi reflejo, esto es para ti. Mis felicitaciones.

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