domingo, 25 de septiembre de 2011

Escucha mi rugido

Hoy voy a levantarme con el sol de la mañana pensando absorta en mi batalla. Buena comandante de las tropas de mi vida, he decidido por el bien de todos los presentes que una retirada a tiempo es una victoria: al menos se evitan heridos innecesarios, bajas y sufrimientos diarios, aunque todo eso para mí, una combatiente de rango, se traduzca simplemente en menor ansiedad y preocupaciones. He ganado a mi manera aunque haya técnicamente perdido; no obstante, siempre está bien escuchar qué tratados puede proponerte tu incordioso enemigo siempre y cuando sean razonables y a tiempo. Sino, pues bueno, siempre puedo empeñar mi armadura y retirarme a la vida contemplativa...

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